
Después de diez meses y dieciocho días, tengo que reconocer cuanta razón tiene el dicho; “el que mucho abarca poco aprieta”, pues solo he llevado acabo uno de los temas que me propuse desarrollar.
No son excusas, es la realidad, han sido tantos los acontecimientos que me han sucedido en el transcurso de este período, que no he podido dedicarle el tiempo y la atención necesaria para realizar mis propósitos.
Intentaré ser menos ambicioso, y proponerme escribir sobre menos hechos, y de este modo al menos lograr, algo garabatear.